La Tierra, los mares, nuestros ríos, el aire, siempre presente, siempre colándose en nuestros cuerpos y besando nuestras almas. La esperanza siempre menospreciada por utópica, cuando estamos convirtiendo nuestro modelo de vida en insostenible. La esperanza siempre es individual y es colectiva. El desacuerdo entre qué posibilita los cambios, si los cambios personales o los cambios sociales, no es tal. Los cambios se dan a todo nivel, y así debe ser. Son las siete miradas que hay que rescatar. Editorial Agenda 2011
La Tierra, los mares, nuestros ríos, el aire, siempre presente, siempre colándose en nuestros cuerpos y besando nuestras almas. La esperanza siempre menospreciada por utópica, cuando estamos convirtiendo nuestro modelo de vida en insostenible. La esperanza siempre es individual y es colectiva. El desacuerdo entre qué posibilita los cambios, si los cambios personales o los cambios sociales, no es tal. Los cambios se dan a todo nivel, y así debe ser. Son las siete miradas que hay que rescatar. Inundaciones en Pakistán
Pakistán posee bombas atómicas. Es aliado de EEUU y sus territorios han sido usados para las invasiones en Afganistán e Irak. Tiene conflictos históricos con la India, que también posee bombas atómicas. Ninguno de los dos países ha firmado el tratado de no proliferación de armas nucleares, al igual que Israel, EEUU, etc. El mundo al revés trae progreso en ciertos aspectos y la pobreza y miseria humana a la orden del día, como sucede en la actualidad con los miles de miles pakistaníes que sufren los embates de una naturaleza que se desquita los abusos del Hombre. Empezarán a abundar las ayudas humanitarias y nosotros recordaremos que más del 80% de la ofrecida y aprobada para Haití todavía no ha llegado a esta sufrida isla. En el mundo al revés lo que sobra es hipocresía.
Editorial Revista Cuadernos y Caminos N° 3

Maikel
Haití
La Familia Pedaluz


La voz del Pueblo es la voz de Dios

Editorial Revista Cuadernos y Caminos
Revista Cuadernos y CaminosEditorial Agenda 2010
Son encuentros, sueños, luchas, trabajo individual y colectivo.
Son pensamientos, canciones, poemas, muros pintados, belleza.
Es caminar, es reunirse, es planificar, es evaluar, es reflexionar, es ponerle a las bocas una lágrima y a las miradas una voz.
Son árboles, pájaros, nidos, cocuyos, aire limpio, ríos, quebradas, mares, gotas de agua. Es entender que los ríos de sangre que circulan en nuestro interior desembocan en el océano, cuando no se evaporan para ser cielo. Es entender que los trinos, gritos, rugidos, relinches son también nuestro lenguaje y son células de las que estamos formados.
¿Qué hacer para sumarnos y multiplicarnos, cuando en la acera del frente está el desencuentro y el desamor? ¿Qué hacer para que tanta buena voluntad no pierda en los minutos anteriores a la explosión de tanta bomba cotidiana? ¿que hacer para que no nos venza nuevamente la desesperanza? ¿qué hacer para no equivocarnos o para tener la certeza de que no estamos solos frente a un espejismo?
Es nuestra vida individual lo que está en juego. Es nuestra comunidad particular lo que está en juego. Es el único planeta en el cual nuestra especie tiene morada lo que está en juego.
La política, por lo menos la que a nosotros nos interesa, se puede reducir a algo muy sencillo: persigue el bien o no. Se pueden hacer muchas teorizaciones sobre la relatividad del bien, la conveniencia de unos y otros. Sin embargo, creemos que hay algunas cosas básicas, y debemos empezar por allí, a riesgo que mucha intelectualidad nos critique de simplistas.
¿Es bueno robar o no? ¿Es bueno querer ser millonario o no? Hace falta definitivamente sembrar el valor de que cada quien tenga lo que por su esfuerzo merezca, a riesgo que las loterias quiebren. ¿El querer ganar la lotería no es acaso una estafa que se hace cada uno a sí mismo, aunque el resultado es que lo estafen a uno.
¿Se piensan los proyectos porque se persiguen soluciones o por beneficios personales que se pueden obtener? Son así de básicas las cosas muchas veces.
¿Nos planteamos crecer económicamente, pero pensando en que grandes sectores excluidos históricamente accedan a servicios justos o crecemos para enrolarnos a un afán consumista de artículos innecesarios manteniendo ritmos de vida comprados en la televisión?
Creemos que se debiera, así como se colocan como logros el crecimiento en la producción y consumo de ciertos productos, de una revolución que está buscando su camino, también debieran colocarse como logros la disminución de otros. Fué patética la declaración de un ministro de finanzas, hace ya algún tiempo, que nombraba como logro de gestión el aumento del consumo de la cocacola. Creemos, para usarnos de este ejemplo, que sería un índice de aumento de la conciencia revolucionaria la disminución del consumo de este producto, así como de tantos otros.
No es malo hacer algunos ejercicios. Por ejemplo, colocarse en cualquier esquina, en cualquier ambiente, reunión, trabajo, sector educativo, comercio, etc, y preguntarse, viendo bien todos los detalles y rincones, si es que ha llegado la revolución, en qué ha llegado, cómo ha llegado, en qué se expresa. A veces es un ejercicio realmente optimista cuando observamos a gente del pueblo discutiendo, analizando, forjando futuro. A veces puede llegar a ser deprimente.
Otro ejercicio. Vaya a cualquier botadero de basura de esos que se acumulan anárquicamente en cualquier rincón de nuestras ciudades. Párese tres minutos a observarlo: analízelo, vea que cosas hay. Imagínese ahora que si cada una de las personas que botó esa basura hubiera tenido que guardarla en su casa, porque los rellenos sanitarios colapsaron, porque los servicios de recolección colapsaron, porque la naturaleza colapsó y no es capaz de absorver una basura más. Imagínese a cualquier Pedro, Juana o Pepe acumulando en su dormitorio cantidad de botellas desechables de cerveza, botellas de plástico de refresco o bolsas de chuchería hasta que el mismo colapse y no tenga espacio donde dormir. Seguramente antes de que esto pase dejará de consumir para abocarse a lo estrictamente necesario y que produzca la menor cantidad de desechos.
Este modo de vida debe de cambiar y en muchas cosas debe ser un retornar a tiempos pasados, a modos de vida más simples, y la revolución de lo pequeño debe dar luces frente a megaproyectos que a veces siguen reproduciendo más de lo viejo. Volver a pasados pero romper esquemas mentales pasados. El capitalismo nos ha convertido en consumidores y productores de basura. Y de la basura que más se produce es la del tipo mental.
Las soluciones no son individuales, pero la toma de partido si es una opción personal y depende de lo que hagamos por la Conciencia. Así con mayúscula. La Conciencia con caminos, puentes, ríos, pájaros, miradas, voces, poesía, amor y voluntad. Es optar por la verdad y allá los que opten por el engaño, las triquiñuelas, las manipulaciones, el abuso y la falta de respeto a todo nivel.
Son tiempos en donde en todos los espacios debemos preguntarnos si el mandato constitucional de refundar la patria como una democracia participativa y protagónica se está realizando. La voz debe tenerla la gente simple y llana de nuestro querido y hermoso pueblo.
Entrevista Programa Asamblea Viva - Felipe García
Algunas preguntas bobas sobre la crisis financiera

Cuando le comuniqué a un amigo de mis intenciones de escribir sobre la crisis financiera que hoy por hoy es noticia que cubre todos los titulares, me recomendó con afecto, que más bien me siguiera dedicando a mis oficios de comeflor, y no me metiera en honduras dedicadas en exclusivo a los especialistas. Me recordó a otro amigo que luego de terminar de cantar una canción, su único comentario fue, de que yo pintaba muy bien. Bueno, a buen entendedor, pocas palabras.
Pero bueno, lo que pasa es que algunas cosas se me revientan en la garganta y puede ser un buen ejercicio de catarsis en beneficio de mi salud. Sin embargo, empiezo el artículo haciendo estos comentarios para que no se haga ninguna falsa ilusión, amigo lector, de poder resolver alguna interrogante sobre el tema, y luego me reclame el haber perdido el tiempo inútilmente.
Lo primero primerito que puedo decir es que yo no creo nada de lo que diga el señor Bush. Es decir, si el dice A yo seguramente pensaré B. Por que vamos a estar claros, la cantidad de mentiras que ha podido decir ese señor en tan poco tiempo y el tamaño de las mismas son dignas de que no se vuelva a editar el libro de los records guiness por vergüenza. Siempre se comenta de las famosas armas de destrucción masiva que condujeron a la invasión a Irak, pero creo que esa es una mentira muy acorde con las mentiras que EEUU ha llevado a cabo históricamente desde el famoso ataque del barco Maine en 1898 para justificar la guerra contra España. Lo que me parece insólito es, como se puede fingir el choque de un avión en el Pentágono, y después con la cara muy lavada, cuando todo el mundo se pregunta donde está el avión, decir que se disolvió. O lo del avión de Pensilvania, que también se disolvió. ¿Que puedo decir? Pondré en duda mi incredulidad, si es que algún día me explican, primero, donde están los aviones, que al parecer no eran tan chiquitos, y segundo, porqué me mintieron. Que estas preguntas no se las hagan el treinta por ciento de la población norteamericana, no lo sé, pero, para mi es un insulto a la inteligencia humana.
En otras palabras, si Bush dice que hay una crisis financiera lo primero que creo es que no hay una crisis financiera. ¿Suena duro verdad? De todas maneras creo que es un buen ejercicio partir de esa premisa.
En segundo lugar, de hace un buen tiempo para acá creo más en los pronosticadores del tiempo que en los economistas y en los sociólogos y /o políticos que se aventuran a adivinar el futuro. ¿Quién les dijo que sus oficios les dan la facultad de pitonisos? Se la pasan equivocándose y al día siguiente vuelven a sus mismas andanzas. Yo digo, como decía el maestro Simón Rodríguez, que el que no ha aprendido economía en la cocina, no sabe nada de economía. Dígame los economistas de derecha. Aquí en Venezuela los tenemos todos los días en televisión diciendo lo que va a pasar al día siguiente y nunca pasa. Si algo ha consolidado definitivamente a Chávez en el poder, es no sólo la ignorancia de economistas, políticos, comunicadores sociales, etc, sino la desfachatez que desde su antichavismo no tienen ni siquiera el pudor de pedir disculpas cada vez que se equivocan, mienten o engañan impunemente. ¿Se lo creerán ellos?
Y vamos para lo que considero el tercer punto. ¿Qué pasa si no me da la gana de pensar que se trata de una crisis? ¿Que sencillamente ese no es mi problema? Que se me ocurre, por ejemplo, que mayor crisis es la guerra de Irak, o que aunque siempre EEUU ha tenido presidentes escasos de inteligencia, que bien se sabía que eran títeres de otros poderes, jamás había tenido un presidente tan bruto como Bush, y eso resulta ser síntoma de una crisis estructural mucho mayor. O que más crisis para EEUU es que tantos presidentes de América Latina se le escapen de su control, y que no saben qué hacer con tanto loco junto.
Pero bueno, demos el beneficio de la duda, o para que alguno de ustedes no sospeche de alguna esquizofrenia en mi, pensemos que si hay una crisis. Entonces, parto de una premisa, que desde joven me le dio el camarada Marx. El decía que cuando el capitalismo estaba en tiempos de apogeo al pobre le iba mal y al rico le iba bien; y cuando se estaba en tiempos de crisis al pobre le iba peor y al rico mejor. ¿Cómo interpreto esto? Pues pongamos un ejemplo: Las grandes corporaciones que además les encanta ponerse a jugar con los reales, tanto suyos como ajenos (más con los ajenos), desde los años 80 abandonaron la idea de producir, es decir que lo que era icono del capitalismo, a saber la producción de mercancías, dejó de serlo para dedicarse a la fabricación de marcas y dejarle la producción engorrosa a las maquilas. O sea, cuando mediante engaños y promesas de futuros promisorios se lleva a una campesina de filipinas a Manila a trabajar entre catorce y dieciséis horas al día, viviendo en estrechos cuartos, casi comiendo, si sale embarazada la botan, usando amenazas y castigos corporales, esta muchacha se encuentre en la ciudad de Manila, porque las corporaciones han decidido desinvertir, el futuro que le espera puede ser el de la mendicidad o la prostitución. O sea (nuevamente o sea) le iba mal (o para ser justos bastante mal) y ahora le irá peor. El salvataje evidentemente no la tomará en cuenta, y de ese salvataje los groseramente ricos serán ahora más groseramente ricos.
En quinto lugar, vuelvo a recordar a otro amigo. Él un día se acercó y me dijo: “Camarada, le tengo una buena noticia, en este milenio el imperialismo yanqui sucumbirá”. En otras palabras le contesté, que más o menos los bisnietos de mis tataranietos podrán vivir en un mundo mejor. ¿Quién ha dicho que las crisis del capitalismo conducen a su destrucción? En primer lugar quiero aclarar, que sí creo que estamos viviendo tiempos en que vienen cambios estructurales importantes, pero eso de ir de buenas a primeras a decir que ya se cayó EEUU, me parece seguir cometiendo los mismos desenfoques históricos de siempre por meternos no a analistas y si a adivinadores. Triunfó la Revolución Rusa, e inmediatamente salió toda la intelectualidad de izquierda del mundo a contar los días que le faltaban al capitalismo. Pasan casi cien años y el capitalismo allí. Es más se demoraron cerca de cuarenta años, para ser benevolentes, en darse cuenta que Stalin era maluco. Viene la Crisis financiera de los años treinta y a que condujo: a consolidar el capitalismo financiero. Viene la segunda guerra mundial y EEUU se convierte en superpotencia todopoderosa. La sardina se come al tiburón en Vietnam, para usar palabras de Rubén Blades, triunfa la revolución cubana, surge el movimiento Hippie, el movimiento joven, etc, y el capitalismo lejos de perecer se fortalece, y la expectativa de uno dos tres Vietnam se nos convirtió en frase memorable del Che.
No nos apresuremos en nuestros análisis, y si más bien, pensemos que debemos seguir construyendo las alternativas de un mundo posible y necesario. Ahora resulta que el loco de carretera de Chávez que venía insistiendo en la construcción de políticas independientes y soberanas tenía razón. Los canales de televisión no saben que hacer, qué pensar, qué decir. (¡Pobrecitos!) Si ahora, la solución es el Banco del Sur, es apoyarnos mutuamente en Unasur, es construir medios de comunicación alternativos a los de las grandes corporaciones. Porque cuando quiera los EEUU inventarán crisis que nos dejarán como la muchacha de las maquiladoras de Manila, o prostituyéndonos o mendigando.
Se dice que dentro de las consecuencias que puede sufrir Venezuela por esta crisis está la de la baja de los precios del petróleo por la disminución del consumo. Pero bueno seamos serios, ¿eso es bueno o es malo? ¿Acaso nos estamos luchando por la salvación del planeta y una de las razones principales del peligro de la Tierra no es precisamente el derroche de consumo de hidrocarburos? Además que no creo que esto suceda, porque esta crisis financiera no es otra que una crisis mayor que se llama “El fin del petróleo”. Averigüe en su buscador de Internet con esas palabras y verá que esa es una discusión desde hace tiempo. La crisis de las hipotecas, la crisis alimentaria, la subida de los precios del petróleo y de la gasolina y ahora esta crisis financiera no es sino una, si es que la crisis financiera no es un nuevo ardid para llevarnos al abismo y se consoliden aun más los centros de poder que dominan al mundo.
Editorial Agenda 2009
Decía el poeta Libanés Khalil Gibrán que: “reflexionando sobre una gota de rocío descubrí el secreto del mar”, o como dice la canción mexicana: “para subir al cielo se necesita una escalera grande y otra chiquita”
Tan importante como analizar las estructuras es ver el acontecer en nuestras pequeñas y acogedoras comunidades. Pensar en macroeconomía olvidándose de las hambres particulares, o ser revolucionario para defender una causa nacional o mundial para llegar a casa y maltratar a los hijos, son incoherencias que hablan precisamente del no ser revolucionario.
Si, para subir al cielo se necesita una escalera grande y otra chiquita. Y para que una revolución llegue a buen término es necesario tener las múltiples miradas que van desde lo más grande hasta lo más pequeño.
En esta agenda siempre nos hemos caracterizado por ofrecer desde las más íntimas cuestiones que apuntan a la cotidianeidad como a dar cuenta de problemas nacionales o del planeta que nos toca como morada. Así también hemos pensado que los discursos unívocos además de resultar tediosos no aportan las dimensiones que pretendemos señalar. Que fastidioso resulta el lenguaje político cuando no va más allá de lo “estrictamente” político, fácilmente nos lleva a terrenos de lo panfletario que sólo llegan a sus hacedores. Tal cual, el discurso ecológico, o incluso el poético, pueden ser como el comer azúcar con azúcar. La conexión de las distintas temáticas es nuestro propósito para generar humildemente la intercorrelación entre los distintos saberes. De allí que mezclemos lo educativo, lo cotidiano, lo político, lo poético, lo ecológico, la denuncia, y las reflexiones en todos los ámbitos. Creemos que hacia allá debemos apuntar y más que certezas proponemos dudas, hipótesis, preguntas, siempre teniendo en cuenta que está en sus manos la lectura personal que deba hacerle. Así nos sumamos, y así podemos multiplicarnos.
Lo pequeño es hermoso, pregonaba el ecologista Shumacher en los años 70, y ya en esos años hablaba de cómo el desarrollo tecnológico concebido por un capitalismo que sólo pone las miras en las ganancias particulares, nos conducen inevitablemente al abismo. Construir alternativas en la posibilidad de otro mundo posible es tarea paralela y estrechamente vinculada a las denuncias de un acontecer injusto y suicida.
Nuestra nave espacial, que todos los días da la vuelta a sí misma y que demora 365 días en dar la vuelta al sol, pide auxilio frente a hechos humanos que ponen en duda la existencia de la vida en no muchas décadas. Si esta agenda puede contribuir a que nos enrolemos a la conciencia, a la práctica por la buena voluntad y a la inteligencia humana que debiera ser la principal cualidad humana, estamos al lado de las proposiciones y de los que aportemos granitos de arena en lo que queremos sea un mundo donde podamos construir el optimismo.
Benditas las Madres
Benditas las Madres que anuncian el nuevo amanecer adornando sus balcones de flores y amor, benditas la madres que arrullan las tristezas de sus pueblos oprimidos con canciones de esperanza y lucha, benditas las madres irakíes que con el dolor a cuestas de sus hijos bombardeados se alzan como pájaros en vuelo, benditas las madres que siembran árboles, hacen arepas y juegan con sus nietos, benditas las madres que están incorporadas a misiones aprendiendo a aprender y aprendiendo a desaprender, benditas las madres que se saben mujeres y tienen el orgullo de ser mujeres, y se saben inteligentes y se saben productoras de iniciativas y se saben libres, benditas las madres que hacen el amor con amor y con placer, benditas las madres que son garantía que se cumplan los preceptos constitucionales de refundar un nuevo Estado participativo y protagónico, benditas las madres campesinas, las madres indígenas, las madres pobres de nuestros barrios pobres, bendita la Madre Tierra, que la hemos descuidado tanto como a nuestras madres, bendita nuestra Madre Venezuela que como dice Alí, la hemos manoseado en vez de acariciarla, bendita la Madre Revolución que pide y exige cambios estructurales tanto en lo económico como en lo social, pero sobre todo, cambios éticos en nuestras estructuras mentales, benditas las madres que están incorporadas al mundo nuevo, con alma, corazón y vida y que sin ellas sería imposible lograr la victoria contra la exclusión y la muerte.


